
Las envolventes de malla metálica de IC cumplen los más altos estándares de calidad del sector gracias a un ágil proceso de producción que encuentra su máxima expresión en la sinergia entre un diseño versátil y flexible, y el uso de materiales de primera calidad para cada componente. La empresa aprovecha lo mejor de la automatización para garantizar precisión y rapidez, y lo combina con la experiencia y el cuidado de sus técnicos para ofrecer productos que han brillado literalmente en el mercado durante más de 40 años.
La estructura portante de los laterales del Roll Container está formada por un tubo de sección redonda. sección redonda que proporciona solidez estructural y ofrece resistencia a la tensión. La base es de sección de caja robusta que contribuye a la estabilidad general del contenedor junto con los travesaños de refuerzo, pero sin lastrar el carro.
El proceso de fabricación de la base del Roll Container comienza con una máquina de corte automático que corta el perímetro y de la malla de la base. Al mismo tiempo, una punzonadora automática crea la malla metálica que será la estructura portante de la base. Así que los distintos componentes se sueldan mediante el uso de un robot industrial de soldadurarobot, que une la malla y las cajas para crear la base del rollo contenedor. Este proceso automatizado garantiza una gran precisión y una calidad constante en la elaboración de la base, que, sin embargo, siempre está sujeta al control de los técnicos y trabajadores que participan en el montaje y el envío.
Los laterales del contenedor rodante también se fabrican siguiendo varios pasos de procesamiento. En primer lugar, la máquina de corte entrega al operario especializado los segmentos de tubo redondo estructural a medida, que luego se doblan mediante máquinas especiales para obtener el armazón de la trampilla. En este punto, el travesaño inferior se suelda al bastidor para obtener la estructura completa, a la que se aplicará la malla metálica. Por último, se procede a la soldadura de alambre, que puede hacerse manual o automáticamente, para ensamblar toda la barandilla trasera y los accesorios, como ganchos y soportes, necesarios para un montaje final seguro y fiable sin necesidad de que el usuario utilice herramientas o utensilios.


Un último paso clave para garantizar la durabilidad de los contenedores de bobinas es el tratamiento galvánico (galvanización en frío). Este acabado superficial protege los contenedores de la corrosión y el desgaste con el paso del tiempo, y garantiza una mayor resistencia y durabilidad.
Tras los distintos pasos de procesamiento, tiene lugar el montaje final de los roll containers. Las bases se entregan a los clientes apiladas y completas con ruedas, mientras que los laterales se colocan dentro de algunos roll containers montados para que sirvan como envasesreduciendo el riesgo de daños accidentales. Este modo de transporte es seguro y económico porque reduce el espacio y, por tanto, los costes, y el propio cliente podrá aprovechar esta cómoda opción logística, en caso de que trasladar su flota de roll containers.





