Los contenedores de almacenamiento de hierro forman parte de la gama de Contenedores Industriales, y están diseñados para ofrecer una excepcional capacidad de carga de hasta 4000 kg distribuidos en cuatro contenedores apilados (tres sobre una base), cada uno de los cuales puede soportar 1000 kg. Esta característica los hace ideales para almacenar mercancías pesadas manteniendo la seguridad y la estabilidad. La robustez de estos contenedores deriva de su estructura de hierro a la que se aplica un acabado electrolítico, disponible tanto en blanco como con tratamiento Cromo3, especialmente indicado para entornos duros, caracterizados por una elevada humedad, presencia de agentes químicos, polvo y grasa.

Contenedores de malla metálica colapsados y apilados. Cuatro contenedores colapsados ocupan el volumen de uno abierto. El contenedor plegado puede abrirse en unos instantes, y sin herramientas.

Manipulación y apilado de contenedores de red con carretillas elevadoras
El diseño de las cestas de hierro IC presenta pies con forma que encajan perfectamente en la parte superior del contenedor que hay debajo, haciendo que el proceso de apilamiento sea sencillo y seguro. Incluso los operarios menos experimentados pueden apilar los contenedores con precisión, gracias a la forma de los pies y a lagran visibilidad que ofrece la estructura a través de la malla metálica. El uso de carretillas elevadoras permite elevar y colocar los contenedores rápidamente sin riesgo de vuelco o inestabilidad. Las barras antivuelco de los contenedores proporcionan un nivel adicional de seguridad al manipular y almacenar mercancías.
Almacén vertical no automatizado: optimización del espacio y los costes
Las cestas apilables son una solución ideal para crear un almacén vertical versátil y económico, ideal para empresas que operan en entornos de alta rotación y requieren una gestión óptima del espacio. A diferencia de los sistemas de almacenamiento automatizados, las cestas apilables ofrecen una serie de ventajas operativas y económicas en términos de inversión.
Gracias a su apilabilidad de hasta cuatro niveles, permiten optimizar el espacio disponible en el almacén sin necesidad de certificación ni anclaje al suelo, como ocurre con las estanterías industriales. Los contenedores se pueden mover y reorganizar fácilmente según las necesidades a un coste mucho menor que los sistemas automatizados, una opción ganadora para las empresas que quieren optimizar el almacenamiento en almacén sin renunciar a la flexibilidad operativa y sin costes de mantenimiento del sistema.
Los contenedores de malla están equipados con numerosos accesorios, como puertas abatibles, que facilitan el acceso a la mercancía, permitiendo operaciones de picking rápidas y sin complicaciones. Por último, pero no por ello menos importante, los contenedores se pueden plegar cuando no se utilizan: una ventaja adicional que permite liberar rápidamente la zona de trabajo para otras necesidades operativas para una gestión de mercancías dinámica y adaptable.






